Mes de concientización sobre el cáncer de mama
Cada vez que compartí los momentos más aterradores de mi viaje, desde que me diagnosticaron cáncer de mama en etapa 3 con un bebé de ocho semanas, tener el bazooka de toda la quimioterapia, descubrir que tengo la variante del gen BRCA2 y necesitar que me extirpen los senos, las trompas de Falopio y los ovarios, hasta pasar por la menopausia en la televisión nacional, sentí una ola de amor y conexión. El desbordamiento de emoción de otras guerreras en sus propios campos de batalla, todas compartiendo la misma lucha, fue abrumador.
También tengo mucho respeto y admiración por los heroicos trabajadores de la salud en primera línea, los donantes que aportan generosamente y los investigadores que mejoran las posibilidades de supervivencia cada día. Mi historia no es diferente a la de muchas otras, pero si puedo ayudar a aumentar la esperanza, la conciencia y los fondos, seguiré usando mi voz y abogando siempre que pueda. Compartir mi historia como embajadora de la Fundación Nacional del Cáncer de Mama es tanto un honor como una obligación para mí.
Con amor, Milla xx”