SOY
MIL CUADROS PINTANDO UN MILLÓN DE PALABRAS
Son las 4 de la mañana y las luces de la discoteca dan paso a las parpadeantes bombillas fluorescentes. Ella se sienta tranquila, serena entre la caótica naturaleza de los establecimientos de comida rápida repletos de juerguistas insaciables que se niegan a irse a casa.
Ella ama esta parte de la noche. En algún punto entre el glamour decadente de la fiesta y la quietud de quienes aún están en casa, el desayuno antes del anochecer es el mejor tipo de limbo. Todo lo que había parecido tan simple, tan normal bajo la luz de la luna, por la mañana simplemente no existirá.
Una oda a la curiosidad insaciable y a encontrar el poder interior.
Un caleidoscopio de colores artísticos y motivos mexicanos.
Consejos de vestuario, trucos de estilo y nuestras piezas favoritas, directamente desde la Villa.